Sabor, aroma y tacto

Si te parece, hacemos un trato. Tú te dejas guiar por tus sentidos, y nosotros no contamos a nadie que has caído. Porque el chocolate, para todos es chocolate... Y si ya estás aquí, suponemos que eres de los nuestros.

 

El secreto está en su sabor, en su aroma y, sobre todo, en su tacto. En aquel momento en que mordemos un hojaldre o bizcocho y sentimos cómo el chocolate se derrite dentro y fuera de nuestra boca. En aquel instante en que paseamos y percibimos el aroma que se expande a lo largo de las calles porque ahí está nuestra abuela y, probablemente, con la ventana abierta.

 

Pero sólo con el chocolate no sirve. Porque éste, como las buenas recetas, necesita ser mimado con cariño y con paciencia. Con detalles y con complementos. Y también, con pequeños trucos. 

 

Así que lo dicho, si has caído, no lo contamos. Pero eso sí, cierra los ojos y disfruta.

 

 

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